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Milagros

¿Has dedicado algún momento para pensar en el gran milagro de la vida? ¿Cómo es posible que en nueve meses Dios forme una pequeña persona dentro de otra?





Todo los nacimientos son diferentes, cada quien tiene una historia en particular. Durante el proceso de la concepción, formación y nacimiento de un bebé, Dios es siempre quien sustenta a esa nueva criatura; es Dios quien la sustenta, le habla y le da un propósito especial.


«Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.» Jeremías 1:4-5

Todos somos un milagro de vida; un milagro que Dios hizo para que podamos cumplir un propósito en la Tierra. Ahora, el enemigo también sabe esto, por lo tanto se esfuerza en frustrar y destruir ese propósito.


En la Biblia encontramos distintos personajes que nacieron en situaciones un poco incómodas, o complicadas; pero a pesar de ello, Dios tenía un plan especial para cada uno de ellos.


Jesús mismo nació como resultado de un embarazo no planeado, al menos por María y José, pero sí planeado por Dios. Este bebé nacido en una situación incómoda y arriesgada, llegó a ser el Salvador del mundo.


Tal vez pienses que fuiste creado por error, fruto de un embarazo no deseado o inesperado. Sin embargo, no importa la situación en la que fuiste concebido, porque Dios mismo fue quien te formó en el vientre de tu madre, y te creó con un propósito especial.


Por otro lado, Moisés nació en medio de una situación peligrosa, en riesgo de ser asesinado al nacer. Pero Dios lo rescató y le dio un propósito a través de esta situación complicada. El crecer en medio de una cultura diferente le dio las herramientas para liberar a su pueblo con el poder de Dios.

Quizá has pensado que naciste en un momento equivocado, o que tu infancia no fue como hubieras querido. Puede ser que creas tener la familia equivocada, o haber crecido en circunstancias difíciles. Aunque todo esto pueda ser verdad, Dios en medio de eso permitió que nacieras y crecieras con un propósito especial. Incluso esas situaciones pueden ser usadas por Dios para ayudar a otras personas en un futuro.


Ester, por su parte, fue adoptada por su primo después de quedar huérfana. Pero esto no definió su identidad, ni su futuro. Dios tenía planes grandes para ella. Su valentía y determinación la llevó a liberar a su pueblo y demostrar el gran poder de su Dios.

Probablemente has pasado por un proceso de adopción, ya sea porque fuiste adoptado o adoptaste a alguien. Si este es tu caso, quiero decirte que ese proceso tiene un nombre especial: gracia. Un favor especial de Dios llega en este acto tan hermoso que es la adopción. Disfruta de este gran regalo.


«El Dios de billones de estrellas sabe mi nombre, y tiene un destino para mí.» - Melissa Henning

Todos hemos experimentado al menos un milagro desde que nacimos. Un milagro en el que Dios en su misericordia permitió que naciéramos y podamos cumplir ese propósito por el cual nacimos. Puedes tener la seguridad de que a pesar de las circunstancias familiares, económicas o emocionales en las que naciste, Dios siempre estuvo ahí y siempre lo estará.






* Adaptado del libro: "Un Capítulo a la Vez", Karen Arlene Reséndiz.

De venta en www.karenarlene.com

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